- ¿De qué hablas? – pregunté un tanto extrañado ante lo que dijo mi hermano mientras levantaba la mirada para verlo a los ojos.
Se hizo un silencio, en su rostro podía ver que estaba pensando decir algo pero no se animaba, sus ojos divagaban evitando los míos y su boca hacía ligeros movimientos como si alguna palabra fuese a salir pero en el último instante lo evitara.
- Vamos, di algo – respondí haciendo un poco de presión, al final, después de un par de minutos habló:
- ¿Te puedo preguntar algo?
- Claro, ¿qué sucede?
- Se que todo este tiempo, todo lo que ha pasado… lo que mamá ha hecho, lo que has trabajado… es para que yo… para que yo los ayude.
- Yo no lo diría de ese modo.
- Tal vez lo dirías con otras palabras, pero de eso se trata, ¿no?
- Pues sí, todo esto es para que los sorprendas en el recital, para que escuchen que tan bueno eres y que a lo mejor puedas ser un músico dentro de los que interpretan comúnmente con el Rey.
- Si, lo sé, lo han dicho cientos de veces… pero
- No me digas que te estás acobardando – lo interrumpí tajantemente – Sabes que los ojos de mamá de papá y los míos están sobre ti, creemos que puedes lograrlo y por eso es que estaos trabajando, solo tienes que escucharte a ti mismo mientras interpretas alguna pieza, tú lo sabes que eres excelente, entonces, no tienes por qué tener miedo que algo vaya a salir mal.
- Es que no puedo evitarlo.
- Claro que si, para eso es que vas a tus clases, para eso has practicado tantos años, pero además, no solo son tus clases, simplemente te es nato, deja de preocuparte, ¿quieres?
- No me preocupa que me vaya a equivocar, o que no les vaya a gustar, y no es que quiera a ser arrogante, pero… ¿si sí les gusta?
- Si sí les gusta puede ser que un día interpretes ante el Rey, ¿no te emociona eso?
- Por un lado sí, pero, ¿crees que todo vaya a salir como mamá y papá lo piensan?
- Claro que si, en un par de meses tú estarás interpretando constantemente ante la corte y las monedas que recibas servirán para que podamos vivir mejor todos.
- Y si no sucede exactamente así.
- ¿Qué otra cosa podrí suceder? – le respondí totalmente despreocupado, de hecho no entendía del todo el porqué estábamos teniendo esta conversación
- La verdad… es que te tengo miedo que si les gusta mi recital me lleven definitivamente para interpretar para ellos… por eso te dije lo que te dije hace rato: sin importar lo lejos que vayas, o que yo esté, lo único que puedes ser eres tú, temo que si esto funciona solamente va a servir para separarnos, y no quiero que así suceda, siento que no deben separarnos ahorita.
- Cálmate, ¿no crees que estás siendo un tanto melodramático?
- Es muy posible que sí, pero es lo que siento, no sé cómo explicarlo.
- Si, definitivamente estás siendo demasiado melodramático, mejor vamos a cenar, algo de comida te deberá ayudar a distraerte – Me levanté y caminé hacia afuera de la habitación, me di media vuelta y le dije a mi hermano: – Se me había olvidado decirlo por la plática, muchas gracias por el trébol – tomé la cadena y me la colgué alrededor del cuello mientras continué caminando.
Comments (4)
Sniff siempre quieren separar a los hermanos!!
jer jer jer jer
*planes maquiavélicos*
Ah cabron, se me fue el pedo, de donde salio el trébol…*se va a leer la entrada anterior*. Bueno esta agarrando forma y va muy bien.
sufro…pobre D…parece que perdera la unica esperanza que tenia de salir de una vida de pobreza…o ¿no?