Category Archives: Ronda 8

Entrada #40: Un problema de emiliescas proporciones

Un rugido estrepitoso interrumpió nuestra discusión. Cuando todos volteamos a ver qué sucedía, vimos regresar a la Emily que se había llevado a James minutos atrás. Venía cargando a James inconsciente en los hombros, como si estuviera huyendo de algo. No tardó en darse cuenta a donde había llegado, de hecho parecía que era lo [...]

Entrada #41: Espejos

-Creo que eso no importa ahorita, ¿qué haremos con ellas?.- dijo Odell señalando hacía el ejército de copias mías que avanzaban hacía nosotros. Corrí hacía donde se encontraba James, la aberración que atacaba a James parecía decidida a arrancar un buen pedazo del brazo de James. -¡Suéltalo maldita cosa!.- grité, y de un puntapie la [...]

Entrada #42: Regreso

Un hombre, a la mitad de la calle, veía la casa sola. Las ventanas abiertas dejaban salir una parte de las cortinas, bailando al ritmo del viento silencioso y un tanto lúgubre; no había luces encendidas a pesar de que a esta hora James debía estar en la cocina, medio dormido aún, tomando el desayuno [...]

Entrada #43: Yo Zombie

Y aquí estoy, yo de nuevo, parado frente a no se quien pero que al parecer es muy importante, confundido, sin mi hermana de nuevo, con mi “supuesta” casa completamente destruida ah y lo olvidaba, con una mordida en mi brazo dada por una “copia” de mi hermana versión “zombie”. ¿Que esto nunca pararía? James [...]

Entrada #44: Viejos amigos

- ¿Tal parece que nunca vas a olvidar eso verdad “viejo amigo”? – le respondió el hombre mientras se ajustaba su chamarra con los brazos, su mirada se movía por la habitación sin prestarle atención a los ojos rojos que tenía enfrente. – ¡Claro que no!, ¿es que no lo ves? eres un descendiente de [...]

Entrada #45: El Anillo de la Runa de Berkano

Mientras Magician buscaba algún aperitivo para disfrutar la confrontación entre su nieto y lo que parecía ser el protector atemporal de las llaves, si es que no se equivocaban, Seamus  comenzaba a impacientarse por la forma en se desarrollaban las cosas. -    ¡POR FAVOR, AYUDENME! – -    Deja de gimotear – dijo Seamus sulfurado. –tu [...]